martes, 12 de mayo de 2020

LA SEÑORA DE MI VIDA


Aunque no lo recuerdo, sé que fueron tus ojos lo primero que vi, fueron los latidos de tu corazón lo primero que escuché, fueron tus manos las primeras que toqué, y seguramente fue tu mirada de sorpresa y tu sonrisa las primeras reacciones a mis acciones de vida.

Eres un ser maravilloso, no importa que por tratar de ser la mejor hayas cometido errores, somos humanos, todos nos equivocamos, no quiero agradecerte solo un día, quiero agradecerte todo la vida, tu empeño, tu dedicación, tus regaños y hasta tus gritos; amo leer un mensaje tuyo cada mañana, amo verte feliz, pero más amo que aún me veas como un bebé al que debes cuidar y proteger, porque sin ese amor infinito mis días no serían igual.

Te veo misteriosa cuando callas y no expresas tu sentir, te noto preocupada con cada locura que te cuento que he realizado, pero no temas, yo estaré bien, me solté hace mucho del cordón umbilical, pero créeme señora de mi vida que de tu corazón no me soltaré jamás, a ti mamá, te amaré más que una vida, te amaré un infinito, porque el infinito no tiene principio ni fin,  está latente día con día.

No temas a la vejez, no temas al no verme diario, porque si algo te he de jurar, es mi amor y mi apoyo incondicional, porque así como de niña me protegiste, yo te he de proteger más, y no es por reciprocidad, te lo repito, es por amor infinito.




miércoles, 6 de mayo de 2020

Cómo explicarlo...


Y entre todas las miradas, estaba la tuya,
y entre todas las sonrisas era la tuya, ahí,
cerca de mí, sin decirme nada, pero al mismo
tiempo diciéndome todo, y yo… ¡Vaya!, yo solo
pedía un poco de clemencia para explicarte lo que
estaba sintiendo.

Era difícil poder manifestarlo, pero en mi mente
existían cientos de palabras para describir aquel
sentimiento que me agobiaba, y no, no me agobiaba
por ser malo, me agobiaba porque quería que tu
y solo tú lo supieras, pero…¡Oh no, espera!, aún no
era el momento para que tuvieras conocimiento de esto.

¿Qué ibas a pensar o a decir de mi ante tal revelación?,
Sinceramente ¡Qué miedo!, es por eso que decidí callar,
que sean mis miradas y mis sonrisas las que te expliquen,
que sean esas platicas amenas, que sea las tazas de café
compartidas, mil veces que ellas te digan lo que siento,
porque definitivamente yo no sé cómo explicarlo.

Y es así como dos almas se encuentran, con miradas entrelazadas,
con momentos compartidos, y entonces ya no necesitas explicación,
más que una tarde, una mañana o una noche a tu lado.

Por:  Miztli.