Aunque no lo recuerdo, sé que fueron tus ojos lo primero que vi, fueron los
latidos de tu corazón lo primero que escuché, fueron tus manos las primeras que
toqué, y seguramente fue tu mirada de sorpresa y tu sonrisa las primeras
reacciones a mis acciones de vida.
Eres un ser maravilloso, no importa que por tratar de ser la mejor hayas cometido
errores, somos humanos, todos nos equivocamos, no quiero agradecerte solo un
día, quiero agradecerte todo la vida, tu empeño, tu dedicación, tus regaños y
hasta tus gritos; amo leer un mensaje tuyo cada mañana, amo verte feliz, pero
más amo que aún me veas como un bebé al que debes cuidar y proteger, porque sin
ese amor infinito mis días no serían igual.
Te veo misteriosa cuando callas y no expresas tu sentir, te noto preocupada
con cada locura que te cuento que he realizado, pero no temas, yo estaré bien,
me solté hace mucho del cordón umbilical, pero créeme señora de mi vida que de tu
corazón no me soltaré jamás, a ti mamá, te amaré más que una vida, te amaré un
infinito, porque el infinito no tiene principio ni fin, está latente día con día.
No temas a la vejez, no temas al no verme diario, porque si algo te he de
jurar, es mi amor y mi apoyo incondicional, porque así como de niña me
protegiste, yo te he de proteger más, y no es por reciprocidad, te lo repito,
es por amor infinito.